Al menos 3.000 comercios fueron saqueados o resultaron dañados en Francia durante las recientes jornadas de disturbios, según un recuento del Gobierno difundido este lunes 19 de octubre por el ministro de Comercio del país, Serge Papin.

En París, los saqueos del domingo afectaron a una treintena de comercios, incluidas tiendas de lujo en la exclusiva avenida Montaigne, además de comercios de las marcas Louis Vuitton, The North Face y Jott en la ciudad de Lyon. También fueron saqueados locales de Nike, JD, Decathlon, Monoprix, FNAC, SFR, Darty, H&M, Apple Store, JD Sports y Micromania en distintas ciudades.

El sábado también fueron atacados supermercados, tiendas de ropa y comercios de electrónica y telefonía. Entre ellos figuran Monoprix, H&M, Darty, SFR, FNAC, Decathlon y Apple Store, además de establecimientos de Carrefour e Intermarché. En Lyon, también fueron saqueadas tiendas de The Kooples, Hugo Boss, Jott y Lancel.

La ola de violencia se extendió por varias ciudades francesas en el marco de las movilizaciones del 17 de octubre contra la vida cara, que derivaron en enfrentamientos y saqueos en París, Lille, Lyon, Marsella y Niza. Según informaciones locales, los comercios de estas ciudades se vieron especialmente afectados.

Los números de la devastación

3.000
comercios saqueados o dañados en Francia
100%
del desempleo parcial asumido por el Estado
30
comercios afectados en París el domingo
Martes
entrada en vigor de la instrucción ministerial

El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció que el Gobierno asumirá el 100 % del coste del desempleo parcial para los empleados de establecimientos dañados, una medida que entrará en vigor el martes mediante una instrucción ministerial. También prevé habilitar un fondo de apoyo para los comerciantes afectados.

Lecornu pidió a las aseguradoras agilizar los trámites y las indemnizaciones, mientras instó a los fiscales a que se recurra a los seguros de responsabilidad civil de los saqueadores detenidos y juzgados para cubrir los daños.

«Son, ante todo, quienes destrozaron quienes deben pagar».

— Sébastien Lecornu, primer ministro

Las escenas de caos se reprodujeron en múltiples puntos del país. En Marsella, el prefecto de Bocas del Ródano, Jacques Witkowski, declaró que no se enfrentaban a una manifestación, sino a «verdaderos saqueos», y estimó entre 7.000 y 8.000 el número de «saqueadores» en la ciudad, según recogió La Tribune. En Lyon, la Presqu'île fue particularmente golpeada: las enseñas Louis Vuitton, The North Face y Jott fueron atacadas, y el Monoprix de la plaza Antonin-Poncet también fue saqueado. En Lille, un Apple Store fue saqueado, y la mairie sufrió la rotura de varias puertas de cristal. En Niza, varias enseñas como JD Sports, Micromania y Decathlon fueron desvalijadas.

La lista de comercios afectados es extensa e incluye tanto grandes superficies como pequeños establecimientos. Entre las marcas citadas por los medios figuran Nike, JD Sports, Decathlon, Monoprix, FNAC, SFR, Darty, H&M, Apple Store y Micromania, así como Louis Vuitton, The North Face, Jott, The Kooples, Hugo Boss y Lancel. Los disturbios también dejaron un saldo de al menos 350 detenciones en París en la noche posterior a los saqueos.

El impacto económico de estos disturbios aún no se ha cuantificado oficialmente, pero las patronales del comercio han advertido de las «graves consecuencias económicas y financieras» para los comerciantes, especialmente para los más frágiles. La Federación del Comercio y la Distribución (FCD), que agrupa a más de 50 grandes enseñas y más de 30.000 puntos de venta, condenó con firmeza los saqueos.

El Gobierno francés ha reaccionado con medidas de apoyo directo: además de asumir el 100 % del desempleo parcial, se habilitará un fondo de apoyo para los comerciantes damnificados y se instará a las aseguradoras a acelerar los trámites. Las autoridades también han pedido que los seguros de responsabilidad civil de los saqueadores detenidos y juzgados cubran los daños causados.

Los disturbios han reavivado el debate sobre la seguridad en las ciudades francesas y el coste económico de las movilizaciones sociales. Mientras tanto, los comerciantes afectados esperan que las medidas anunciadas por el Ejecutivo les permitan recuperar la actividad y hacer frente a las pérdidas, en un contexto marcado por ataques a ayuntamientos y saqueos de comercios en toda Francia.