Miembros de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) iniciaron este lunes 19 de octubre una nueva y masiva jornada nacional de protesta contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, al que acusan de haber entregado la soberanía a Estados Unidos.

La semana pasada, el dirigente Feliciano Vegamonte advirtió que las marchas se llevarán a cabo en las capitales de los nueve departamentos que hay en el país, según informó El Bunker.

"El día 6 de noviembre se realizará una movilización nacional partiendo de Patacamaya con rumbo a la ciudad de La Paz, son decisiones que se han determinado bajo la consulta a nuestros hermanos dirigentes"

— Feliciano Vegamonte, dirigente de la Csutcb

Los campesinos, que forman parte de los sectores que apoyan al expresidente Evo Morales (2006-2019), rechazan las políticas económicas de Paz, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la integración de Bolivia al Escudo de las Américas, el grupo creado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, para aglutinar a los Gobiernos de la región en la órbita de Washington.

De acuerdo con un reporte del diario Los Tiempos, Vegamonte denunció que Paz "entregó la soberanía a los gringos", por lo que Bolivia ya no goza de soberanía, lo que viola la Constitución y apunta a un "gobierno totalitario".

También aseguró que las políticas que lleva a cabo EE.UU. en América Latina forman parte de "un segundo Plan Cóndor", en referencia a la estrategia represiva que ese país puso en marcha en los años 70 para apoyar o imponer dictaduras en la región, y perseguir política y judicialmente a la oposición.

19 de octubre
9 departamentos
6 de noviembre
Patacamaya → La Paz

La decisión de las movilizaciones fue confirmada por el secretario ejecutivo de la Csutcb evista, quien explicó que las medidas de presión buscan "defender la economía popular" ante la crisis profunda que afecta a las familias empobrecidas. Asimismo, justificó las protestas como una acción para proteger los recursos naturales, como las tierras raras, e impedir que el Gobierno acelere su privatización en favor de empresas transnacionales.

"El Gobierno de Rodrigo Paz entregó la soberanía a los gringos. Ahora Bolivia no goza de soberanía. Vulnera abiertamente la Constitución, ya sea con los acuerdos con el FMI, pero también con los acuerdos con el Escudo de las Américas"

— Feliciano Vegamonte

En la misma intervención, Vegamonte interpretó estas acciones internacionales como la instalación de un segundo Plan Cóndor destinado a perseguir política y judicialmente a los dirigentes del sector, e indicó que actualmente el país atraviesa por "una dictadura de un gobierno totalitario". En esa línea, el dirigente pidió a la COB sumarse a la movilización.

Por su parte, el dirigente Vicente Choque denunció la existencia de un plan gubernamental para frenar las protestas mediante la aprehensión de líderes sindicales y advirtió que "en la mira están diez dirigentes del trópico de Cochabamba, quieren detener para acallar las movilizaciones".

El evismo se declaró en estado de emergencia ante la supuesta presencia en la zona de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), cuyos agentes operarían en coordinación con efectivos militares y policías bolivianos.